Casi todas las entrevistas terminan con la misma pregunta: «¿Tiene alguna pregunta?». Muchos candidatos desaprovechan ese momento, y sin embargo cuenta por partida doble: muestra su interés por el puesto y le permite comprobar si ese puesto es realmente para usted.
Por qué conviene tener siempre preguntas
Contestar «No, ya me lo han explicado todo» suele dejar una impresión de interés limitado. En cambio, una pregunta concreta demuestra que se imagina en el puesto y que ha prestado atención a lo que se ha dicho. Además, saldrá con información útil para decidir si llega una oferta.
Preguntas sobre el día a día del puesto
- «¿Cómo es una semana típica en este puesto?»
- «¿Cuáles serían mis prioridades durante los tres primeros meses?»
- «¿Cuáles son los principales retos del puesto en este momento?»
- «¿Es un puesto de nueva creación o sustituye a otra persona?»
Preguntas sobre el equipo y la organización
- «¿Con quién trabajaría a diario? ¿Cómo está organizado el equipo?»
- «¿Cómo es la incorporación de las personas que se unen a la empresa?»
- «¿Cómo se fijan y se revisan los objetivos?»
- «¿Qué posibilidades de evolución o de formación existen en este puesto?»
Preguntas sobre los siguientes pasos del proceso
Reserve siempre al menos una pregunta de este tipo para el final:
- «¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso de selección?»
- «¿En qué plazo piensan dar una respuesta a los candidatos?»
- «¿Hay algún punto de mi trayectoria sobre el que le gustaría que volviera?»
La última requiere algo de seguridad, pero le da la oportunidad de disipar una duda antes de marcharse.
Salario y vacaciones: cuándo y cómo plantearlos
No existe una regla única, pero sí un orden habitual: primero el trabajo y el equipo, después las condiciones. Según los consejos de profesionales de selección, el salario rara vez se trata en una primera entrevista, aunque el entrevistador puede mencionar una banda para comprobar que encaja con sus expectativas; lo recomendable es acudir con una horquilla razonada. Las vacaciones, en cambio, suelen reservarse para el final del proceso, cuando ya hay interés mutuo. Los horarios, por su parte, pueden preguntarse antes si se plantean con transparencia.
¿Cuántos días de vacaciones tengo y puedo cogerme dos semanas en agosto?
¿Cómo se organiza el equipo entre trabajo presencial y teletrabajo?
Preguntas que conviene evitar (en la primera entrevista)
- Las preguntas cuya respuesta está en la web de la empresa o en la oferta.
- Las preguntas centradas solo en los beneficios, antes de preguntar nada sobre el puesto.
- Las preguntas demasiado personales sobre el reclutador.
- Las preguntas cerradas que se contestan con un simple sí o no.
Elegir las preguntas según la entrevista
Con una persona de selección
Priorice el desarrollo del proceso, la organización general y la cultura de la empresa.
Con su futuro responsable
Vaya a lo concreto: prioridades, retos, expectativas a tres meses, forma de trabajar del equipo.
Con un directivo
Abra hacia la estrategia: proyectos de la empresa, papel del departamento, cambios previstos.
Preparar y anotar
- Preparar cinco o seis preguntas para hacer dos o cuatro.
- Clasificarlas: puesto, equipo, siguientes pasos.
- Llevar una libreta o una hoja: anotar las respuestas suele ser bien visto.
- Tachar durante la entrevista las que ya hayan sido respondidas.
- Terminar con una pregunta sobre los siguientes pasos.
Para el comienzo de la entrevista, consulte nuestra guía Cómo presentarse en una entrevista de trabajo.
Para entrenar antes del gran día, encontrará nuestras herramientas en la página preparar una entrevista.